Lady Bird, el estreno perfecto de Greta Gerwig como directora

La opera prima de Greta Gerwig como directora le valió ser la única cineasta nominada a Mejor película en los próximos premios Oscar. Es que su trabajo donde convocó a un elenco de primera y donde cuenta una historia de una joven en su último año en el colegio es simplemente brillante, divertido y fresco.

Lady Bird inmediatamente nos recuerda a Frances Ha (2012), comedia donde Gerwig ofició como guionista y que tiene un relato similar y autobiográfico: una chica de los suburbios de Sacramento desea cumplir sus sueños en Nueva York, o al menos Connecticut. Pero a diferencia de Frances, Lady Bird está centrada en la relación de su protagonista (Saoirse Ronan) con su madre (Laurie Metcalf).

En esos difíciles años de autodescubrimiento y el reconocimiento de nuestra autonomía, Christine “Lady Bird” McPherson se alza como una figura llena de una seguridad aparente mientras que simultáneamente está muy consciente de sus falencias. Tiene claro que no le va muy bien en el colegio, sin embargo, está determinada a cumplir su propósito: dejar su aburrido suburbio en el sur de California a penas termine la secundaria.

El guión de Gerwig también se enfoca en las vicisitudes de su madre, una mujer que se ve obligada a hacerse cargo de su familia cuando todas las circunstancias trabajan en su contra, incluida Lady Bird, pues ambas tienen una personalidad similar, lo genera roces entre ellas. Acá vemos una dualidad donde Metcalf es incapaz de decirle un cumplido a su hija, pero muestra su preocupación de una manera fría y cariñosa a la vez.

La interacción con el sexo opuesto está retratada de diferentes formas. Primero Christine se entera que su primer adorable novio es gay (Lucas Hedges), mientras que el segundo es un completo idiota (Timothée Chalamet). Ambos son dos actores jóvenes muy destacados. Lucas estuvo nominado el 2017 a un Oscar como Mejor actor secundario por Manchester By The Sea, y Timothée está nominado este año por Call Me By Your Name como Mejor actor. También está su padre, un hombre comprensivo que parece ser el único miembro de la familia que la entiende y la apoya.

¿Lo que más nos encantó? La capacidad de Gerwig de mostrar a estos personajes en diferentes niveles sin que ninguno de ellos sean mutuamente excluyentes. Lady Bird aparenta ser segura pero también tiene miedos e incertidumbres y eso es lo que la hace fascinante y real.

En cines a partir del 01 de marzo.