Directo a la luna, Who Built The Moon?, lo último de Noel Gallagher’s High Flying Birds

Seguro que no es casualidad que poco más de un mes luego de que su hermano menor haya lanzado su primer disco Noel Gallagher se haya aventurado con su tercer trabajo junto a los High Flying Birds. De la mano del productor David Holmes, quien lo ayudó a darle un nuevo aire a este trabajo para evitar la trayectoria obvia que habían seguido sus publicaciones previas, Who Build The Moon? se alza como uno de sus mejores logros y ha recibido una crítica positiva gracias al giro que toma tratando de escapar de la reminiscencia de Oasis.

Inmediatamente se nos viene a la cabeza Fuckin in The Bushes cuando le damos play a Fort Knox. Ok, sí, eso es hablar de Oasis, pero lo que viene después es definitivamente diferente. Después de ese comienzo con coros afro, alarmas de reloj y voces poderosas podemos advertir que esta apuesta es más exótica y onírica. Quizás Noel finalmente se puede llevar el trofeo y celebrar el parecido con The Beatles gracias a sus sonidos experimentales que se entrelazan con el glam rock y resonancias retro.

“David destruyó mi ego, me decía ‘la guitarra acústica es genial, eres el mejor pero no me gusta’, ok, le respondía, pásame el sintetizador. Cada vez que llegaba con algo que sonara remotamente a Oasis, o a lo que había hecho antes, me comentaba ‘ya escuchamos eso, puedes hacerlo para el próximo disco, ¿por qué no nos enfocamos en este nacimiento de la música electrónica y lo convertimos en una canción?’”, contó el músico que acaba de cumplir 50 años en una entrevista en Absolute Radio.

De todos modos, es difícil hablar de un proyecto experimental cuando la remembranza de Oasis sigue intacta en las letras de Gallagher, y ese final con Dead In The Water no viene más que a sellar su nuevo retorno a la escena sin deshacerse del todo de sus raíces y acompañado de amigos cercanos como Paul Weller (Holy Mountain) y Johnny Marr (If Love Is the Law), quienes colaboraron en alguno de sus temas y que hacen de un disco redondo que vale la pena escuchar.