Hablamos con Joseph Michael Brennan, autor de Las cenizas del juramento

Joseph Michael Brennan es el seudónimo de Exequiel Monge-Allen, un académico dedicado al estudio de la literatura celta e irlandesa y escritor chileno radicado en Irlanda que hoy se dedica a la literatura del género de fantasía. Joseph es autor de Las cenizas del juramento (Memorias del Juramento 1), su primera obra que sale bajo el sello Montena, y que a sus 27 años viene a abrir su carrera en estas lides. Hablamos con él sobre su trabajo, su inspiración, influencias y por qué su libro debe formar parte de nuestra biblioteca personal.

1. ¿Qué te inspiró a escribir literatura de fantasía?

Por una parte, indudablemente, la cosas que mis padres y mi hermano me leían de niño: mitología griega, nórdica y nativo­americana, cuentos de hadas clásicos (los hermanos Grimm más que Andersen o Wilde, por ejemplo), cómics… Por otra parte, la sensación de libertad creativa que te da. Como académico, me dedico casi completamente a investigar: hay que ser preciso, exhaustivo, minucioso… ¡No quiero repetirme el plato cuando escribo literatura! Al escribir fantasía hay un enorme trabajo de creación, de ensimismamiento con el mundo que creas y sus lógicas, pero nada de investigación. Y eso es muy relajante para mí.

2. ¿Quienes son tus exponentes de este género favoritos?

Dejando de lado los materiales antiguos con los cuales se armó el género a mediados del siglo XX (mitología, leyendas, historias de caballería), la literatura de fantasía nace con Tolkien. Él es y será siempre mi favorito. La Tierra Media es un refugio, una fuente de inspiración, y un lugar de reflexión para mí. Después, me gusta mucho G.R.R. Martin: el mundo de A Song of Ice and Fire es magnífico, y los personajes son profundos y complejos. He leído otros autores de fantasía (Lewis, Pratchet, Jordan, Morcock…) y, teniendo cosas muy interesantes, no me dejan satisfecho.

3. Cómo ves la explosión del género durante el últiempo gracias a títulos como Harry Potter, Lord of The Rings, o Game of Thrones.

Son obras que tienen mucho en común, pero que al mismo tiempo son muy diferentes entre sí. Si uno las puede englobar en un único género, creo que la fascinación que generan es la de la magia, la fantasía, el sueño de un mundo misterioso y amplio, donde aún pueden caber la maravilla, el asombro y la esperanza. Pero ahí creo que terminan las semejanzas. Harry Potter mezcla esto con el clásico género de historias de adolescentes (no sólo para adolescentes), el tópico literario del colegio internado, tan típico de la literatura británica, y esto hace que los jóvenes se identifiquen fácilmente con los personajes. Tolkien es otra cosa: es el padre del género, el creador de mitos, tan complejo y profundo que aún estamos muy lejos de comprender totalmente su valor. Game of Thrones tiene la gracia de que, siendo fantasía épica, tiene mucho del cinismo de nuestro tiempo: hay muerte por todos lados, traición, ambigüedad moral… Es una fantasía muy adulta en ese sentido.

4. ¿Crees que existe una diferencia entre ser un escritor en Chile y en Europa?

Yo diría que no. No en nuestros días en que gracias a la tecnología podemos ver lo que pasa del otro lado del mundo, explorar paisajes que nunca hemos visto en persona, o estudiar lo que nos interese sin importar qué tan lejos esté. Es decir, yo soy chileno y me dedico a estudiar la historia de la Irlanda temprano­medieval… Lo que yo escribo podría escribirlo en cualquier lugar del mundo. Claro que hay elementos de la propia experiencia que se meten en lo que uno escribe, y ahí hay mucho de la tierra de uno, pero no creo que sea una cosa de “Chile” versus “Europa.”

5. ¿Por qué escribes bajo un seudónimo?

Porque soy dos “escritores”. Uno es un escritor académico, medio historiador y medio (mal) literato, que necesita publicar el resultado de sus investigaciones científicas. Ese es Exequiel Monge-­Allen (sí, con el guión). El otro es un novelista de género fantástico, que escribe fundamentalmente para un público juvenil y se identifica mucho con su público.

6. ¿Tus estudios e interés en la literatura celta e irlandesa han influido de alguna manera en tu forma de escribir?

A un nivel superficial, no. Escribir fantasía me ayuda a salirme del mundo celta en el que paso enfrascado. No hay paisajes en mi mundo que se parezcan a Irlanda, la sociedad del Sur no tiene nada que ver con la cultura clánica de los irlandeses medievales… A un nivel más profundo, hay elementos que he introducido sutilmente: los Sabios de la Academia en mi libro tienen una función parecida a la de los monjes irlandeses en el cultivo de la sabiduría y la copia de manuscritos, por ejemplo. También hay algunos nombres de personajes que tienen fuertes reminiscencias del gaélico o de otras lenguas célticas: Tahmuz, Doenal, Sheela, Lyam son nombres gaélicos a los que les cambié la ortografía. Tarian es una palabra galesa que significa “escudo.”

7. ¿Qué le dirías a quienes no conocen sobre tu trabajo y por qué tus libros deberían estar en nuestras bibliotecas?

Les diría que, si les gusta el género de fantasía, le den una oportunidad a “Las Cenizas del Juramento” y a los dos libros que están por venir. Creo que es una historia bien armada, llena de cosas interesantes y entrañables. Creo que disfrutarán leyéndolo. Se encontrarán con buenos personajes y lindos diálogos, y quedarán queriendo más. También será agradable para quienes son fans de las películas de artes marciales tipo “El Tigre y el Dragón,” y para los amigos que les gusta el manga y el animé.

Sinopsis

En la Ciudad Alta el invierno es implacable. Su viento gélido derriba los árboles y la nieve mata hasta a los animales más fuertes. En ella vive Tahmuz, un joven huérfano cuyo misterioso protector, Doenal, se niega a revelarle los detalles de su origen y de su pasado. La pacífica vida que llevan ambos en la ciudad cambia sorpresivamente cuando toca a su puerta Tarian, un joven noble que lo único que lleva consigo es una nota escrita por su padre en la cual le explica a Doenal el riesgo que corre el chico y le suplica su protección.

Como el tiempo avanza y todo a su alrededor se vuelve amenazante, estos tres hombres emprenderán un duro viaje para resguardar sus vidas y a la vez recuperar el honor de una vieja estirpe de maestros, los guerreros del Juramento, que ahora se enfrentan a su peor enemigo: la corte de guerreros del general Galkirion y una temible Bestia asesina controlada por él.

Como en las mejores novelas de aprendizaje, Tarian y Tahmuz irán fortaleciendo su carácter gracias a la severidad y sabiduría de su protector, pero también gracias a las infinitas aventuras que les depara este maravilloso y trepidante viaje iniciático.

Si se entusiasmaron, pueden comprar la primera parte de Las cenizas del juramento (del sello Montena) en las principales librerías del país a $14.000 pesos.

Las cenizas del juramento

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