The Killers retorna con su mejor trabajo a la fecha

Se trata de volver a las raíces. Desde el art cover hasta la puesta en escena, The Killers retorna con su quinto trabajo de estudio en una versión mucho más madura y personal, que evoca en gloria y majestad el desierto de Nevada. Y es que no es un secreto que hay que leer entre líneas. Brandon Flowers ha dicho en varias entrevistas que su nuevo trabajo Wonderful Wonderful se trata de un viaje por las calles que llevan a la “Ciudad del pecado” y que se hace sentir en todas partes.

Hace más de una década The Killers apareció en una escena local que estaba disminuida y que tenía poco que ofrecer. Es por eso que su éxito fue rotundo y su escalada a la fama inmediata. Mientras The Strokes había invadido el norte de los Estados Unidos con su garage rock, The Killers aparecía en el sur con una apuesta mucho más dance pop e iniciaba una lucha por el número uno en las listas.

Flowers recuerda esa notoriedad de sus inicios con un poco de nostalgia. En una entrevista con NME el líder de la banda afirmó que parte de este disco es hacer las paces con esa figura arrogante del Hot Fuss y se ríe de eso en su single The Man. Muy en su estilo Las Vegas canta “nothing can break me down” en un video súper atractivo y con una estética que ya es parte de su sello.

Muchas de sus letras hablan de experiencias de su niñez y juventud y quedan expresadas en pequeños himnos que hacen de Wonderful Wonderful un disco que, todas maneras, hay que escuchar. “He sido muy sobreprotector con mi esposa y mi familia, pero por alguna razón me di permiso de escribir sobre ellos ahora”, dijo en otra entrevista a Consequence of Sound. Esa prolijidad hace de este trabajo algo sumamente personal y muy cuidado en los detalles, donde cada palabra fluye de manera orgánica y parece pensada a la perfección.

Si bien no toda la banda será estará en la gira promocional, Mark Stoermer (bajo) y Dave Keuning (guitarra) decidieron tomarse un break de la carretera, esta decisión compartida es parte de la madurez de The Killers, una agrupación que no tiene miedo a hacerle un guiño a la política y menos a hablar de amor.