Cat Marnell y la historia de cómo casi termina con su vida

Hay mujeres que en el mundo de la literatura han cambiado la forma de concebir ciertos géneros y que han marcado pauta en distintas épocas con sus propuestas diferentes que han roto esquemas y causado polémicas, ya sea por su temática o su prosa. Pero, al mismo tiempo, el tema de las mujeres y la adicción a las drogas no es un binomio recurrente en las letras. Eso se encarga de cambiarlo Cat Marnell, ex editora de belleza en Condé Nast (una de las mayores editoriales del mundo) y drogadicta confesa.

En enero Cat publicó su primer libro How To Murder Your Life, una memoria donde habla de su solitario espiral de caída a las drogas, su desorden alimenticio, su carrera en Condé Nast y XO Jane (web donde escribía de salud y belleza de una manera poco ortodoxa), su privilegiada y tormentosa niñez, su aburrida vida sexual y su amistad con un drogadicto narcisista que le robaba y abusaba de ella, entre otras cosas.

En junio del 2012 dejó de trabajar en XO Jane porque sentía que no podía seguir cumpliendo plazos detrás de un escritorio. Fue en ese entonces cuando también saltaron los rumores de que le habían ofrecido un trato para escribir un libro, pero nadie se sorprendió cuando no volvió a llegar a la fecha estipulada mientras su adicción a las drogas avanzaba sin control y sufrió una pequeña sobredosis de heroína.

Luego de estar brevemente en rehabilitación comenzó a escribir su memoria, que fue hecha entre anfetaminas y un poco de cocaína. Su historia avanza lento, pero firme, entre un exceso de nombres de marcas que rescata de su tormentoso paso por Condé Nast. Marnell te hace caer también en una especie de adicción hasta el final de la historia, aún en esos momentos más densos donde da la impresión que las drogas están en su mayor efecto.how to murder your life cover

Aunque parece ser que el abuso de sustancias es un lugar de “privilegio” reservado básicamente para los hombres –Bukowski, Kerouac, Burrows o Sartre las utilizaron para escribir varios de sus trabajos más destacados–, a las mujeres socialmente no se les “permiten” los excesos. Es mucho más fácil mirar a una mujer bonita que escucharla hablar de sus problemas, pero Cat te obliga a escuchar. Su historia no es común y está repleta de honestidad. No se queda en lo bonito del mundo editorial, ella muestra lo sucio, lo feo y eso que muchas veces no queremos ver o escuchar y que lógicamente no está publicado.

Hoy su estado mental está mucho mejor que cuando escribió el libro, pero ese final feliz es bastante relativo. “Podría estar en mejor forma, pero eso tiene que ver con que siempre elijo seguir usando drogas, no tan seguido pero lo hago. Eso vuelve todo más difícil porque soy una especie de minusválida en muchos aspectos. Todo esto que me está pasando es genial, pero soy básicamente lo mismo, mi vida realmente no ha cambiado, excepto en términos financieros”, dijo a una entrevista con Vanity Fair.

¿Qué viene para Cat Marnell? Sus sueños de niñez sobre el mundo editorial podrían o no realizarse, pero seguro que su memoria le ha abierto un espacio donde seguro todavía tiene mucho que mostrar.