Alt-J , música dentro de sus propios parámetros

Bandas que crezcan bajo una propuesta diferente y que logren ser identificadas por su sonido a través de sus discos no son muchas, pero dentro de esa categoría podemos encontrar a Alt-J, que llegó el 2010 con una propuesta musical y vocal única, que si bien califica dentro del género independiente, está bastante alejada de lo tradicional.

La agrupación se formó el Leeds durante el periodo universitario de sus integrantes Joe Newman, Thom Sonny Green, y Gus Unger-Hamilton. Fue allí que bajo diferentes influencias musicales que abarcan casi todos los estilos empezaron a conformar su sello distintivo. Se dieron a conocer con su primer disco, el cual fue galardonado con un Mercury Prize, premio que es entregado al mejor álbum y elegido por figuras de la industria musical.

Con la presión de tener un nuevo LP dentro de poco tiempo, manteniendo el éxito del primero, se produjo la salida de uno de sus integrantes originales Gwil Sainsbury y con ellos sus presentaciones en vivo perdieron en armonía y calidad, cosa que sus fans notaron. Se dice que uno de los requisitos solicitados por sus productores fue tener un single vendedor el cual llevó a la creación Left Hand Free, tema que se aleja del resto de canciones y parece casi una parodia. Aunque la banda lo ha desmentido, el rumor seguirá dando vueltas.

Con la experiencia ya de dos discos, para Relaxer, su tercer y último trabajo han ganando mayor libertad creativa, logrando con ello un álbum que se complementa no solo en términos de melodía, sino también con una estética definida llevando con ello a un completo trabajo audiovisual. Además (y para felicidad de sus fans), han vuelto a experimentar con diferentes sonidos, cambios de ritmo y juego de voces, aquello que los hace tan característicos, manteniendo completamente su esencia y logrando evolucionar dentro de su propio estilo. En esté último LP también han contando con la colaboración de varios artistas como las voces de Marika Hackman y Ellie Rowsell (Wolf Alice), también trabajaron con diferentes directores para sus videoclips —uno de ellos fue Alex Takacs (aka Young Replicant)—, y para Cold Blood contaron con la participación de Iggy Pop, quien narró el video.

Alt-J no es una banda que sea fácil de escuchar y el primer paso para entenderlos es comprender la lógica tras la armonía y para ello hay que darle varias pasadas. Por eso te dejamos con algunos videos de sus singles más destacados de sus tres discos, para que te vayas adaptando al trío de Leeds.