Shamsia Hassani: la primera grafitera afgana. “Las mujeres en Afganistán son miradas en menos no solo por ser artistas, sino por el simple hecho de ser mujeres”

Muchos artistas han intentado transformar Kabul, en la lejana Afganistán, en la capital mundial del grafiti. Las paredes destrozadas de sus calles no solo son símbolo de peligro, sino también de arte y entre ellas varios intentan tomarse los espacios para transmitir diferentes mensajes. Entre esos artistas encontramos a Shamsia Hassani (29), la primera grafitera afgana que hoy lucha contra los estereotipos de la mujer en su país y que ha logrado convertirse en un referente del arte callejero.

En Kabul Shamsia es despreciada por los peatones que con frecuencia la miran con desdén mientras pinta, pero eso no ha sido impedimento para seguir trabajando con determinación en las calles de la capital afgana. Si bien el arte callejero no es ilegal, Shamsia trabaja contra el tiempo y contra quienes no aprueban su conducta “antiislámica”.  Y es que el arte moderno todavía es un nuevo concepto en Afganistán, pero Hassani se ha prometido a sí misma continuar llenando de color las paredes de su ciudad.

Hablamos con Shamsia para conocer algunas de sus creaciones y de lo que significa ser mujer y artista en su país.

Once Upon a Time
Once Upon a Time at Kabul University of Afghanistan

¿Cómo comenzaste en el mundo del grafiti?

En el 2010 se realizó un workshop de grafiti en Kabul, Afganistán, organizado por Combat Communication, y esa era la primera vez que los artistas afganos vieron un destello de arte callejero. Aquí aprendimos que el grafiti es, también, una forma de arte. En esa oportunidad Combat Communication organizó un viaje para CHU, una artista del Reino Unido que vino a Afganistán a para trabajar con nosotros en el arte del grafiti. Si bien la pintura en spray es de muy mala calidad en Kabul, esa primera vez realmente disfrutamos trabajando y creando en las paredes de la ciudad y estábamos muy emocionados.

¿Qué dificultades encontraste en este proceso de crear grafitis?

Muchos de los artistas que participaron en ese workshop no continuaron en el grafiti. De todos modos, yo siempre creí que si continuaba creando arte sobre las paredes sería una gran manera de presentar esta forma de arte a las personas. Aquellos que no tenían la oportunidad de ir a una galería o exhibición podrían ver arte gratuitamente en las calles.

Las mujeres en Afganistán son miradas en menos no solo por ser artistas, sino por el simple hecho de ser mujeres. Socialmente son humilladas por los hombres y se mantienen en una posición donde no sienten libertad. Por esta razón tiendo a trabajar muy rápido en las calles y por eso muchas de mis creaciones no están completas.

Mural at Los Angeles, USA
Mural at Los Angeles, USA

¿Has recibido algún reconocimiento por parte de tu país?

No. Nuestro gobierno no le da ninguna importancia ni reconocimiento a las artes. El objetivo de un artista callejero es mantenerse en el anonimato y crear arte para las personas.

Recurriste a las herramientas del arte callejero porque son mucho más económicas que las herramientas para el arte tradicional, ¿qué has sacado en limpio de ese proceso?

Primero que todo, no tenemos herramientas de arte profesional en Afganistán. Segundo, utilizo herramientas y materiales que no han sido creados con fines artísticos, como la pintura en spray. Las que uso están hechas para pintar, no para hacer grafitis, pero las empleo de todos modos para poder hacer mis trabajos.

Por supuesto que hay herramientas que no ocupo, como los lienzos, pero en el arte lo importante son las ideas, no las herramientas ni los materiales. Lo fundamental es entregar un mensaje a la gente con una idea creativa. Puede que los spray de pintura sean súper simples, pero mis planteamientos son fuertes.

Las mujeres en Afganistán son miradas en menos no solo por ser artistas, sino por el simple hecho de ser mujeres.

¿Cuál crees que es la posición de las mujeres en el mundo del arte contemporáneo en el mundo y en tu país?

En Afganistán las mujeres están bajo una gran presión debido a las tradiciones que las rodean. Están atrapadas en sus casas haciendo las mismas cosas de siempre. Tienen derecho a vivir pero no el derecho a tomar decisiones para mostrar algo de talento. Es por eso que en el país, sobre todo en las artes, las mujeres no son suficientemente valoradas.

Creo que en otros países sí son más valoradas por sus capacidades artísticas, no por su género, y por eso tienen más oportunidades y reconocimiento que les permite seguir creando.

¿Qué le dirías a las niñas que buscan hacer algo en el mundo del arte?

Sean valientes, creativas y tengan confianza. No copien, tengan siempre un objetivo, traten de ser ustedes mismas y preséntense a sí mismas a través del arte.

¿Qué te gusta expresar a través de tu trabajo?

Mi trabajo está dividido en diferentes colecciones llamadas series. En cada una de ellas uso un personaje para presentar un mensaje. Todos los mensajes son distintos, por ejemplo, en nuestra sociedad las mujeres pueden ser muy útiles pero nadie cree en ellas. Para retratar esto, mi personaje hace diferentes cosas: el personaje que no tiene permitido hablar utiliza un instrumento musical para alzar su voz. En Afganistán hay un montón de problemas, pero esta mujer —o personaje— se sobrepone a todos ellos y se transforma en una fuente de inspiración para otros. Lo importante aquí no es que cada mujer se convierta en una artista, sino transformarse en alguien que puede llevar a la sociedad un cambio positivo.

¿Por qué siempre usas en tus grafitis a las mujeres?

Hay varias razones: retratar a las mujeres como seres humanos, yo soy una mujer y eso me permite entender mejor lo que ellas sienten y sus problemas. También porque en la sociedad las mujeres tienen muchos más problemas y me gustaría que tuvieran más derechos y respeto, especialmente en sus familias.

Lo importante aquí no es que cada mujer se transforme en una artista, sino transformarse en alguien que puede llevar a la sociedad un cambio positivo.

Ahora eres profesora en la Universidad de Kabul, ¿cómo ha sido esa experiencia?

Estoy muy contenta, pero eso me significa pasar mucho tiempo en la facultad y no poder asistir a las actividades artísticas en Kabul. Me encanta compartir mis experiencias pero ahora debo estar casi siempre en la universidad. Por ejemplo, cuando regreso de un viaje de trabajo le llevo a mis alumnos material artístico y comparto con ellos lo que viví. Mi objetivo es entregarles todo el conocimiento que pueda, lo que veo alrededor del mundo y que encuentren su propio lugar en él. Me siento muy feliz de poder hacer algo por mis estudiantes.

¿Qué significa para ti el arte?

El arte es como un Cubo Rubik, tiene un significado en cada ángulo, pieza y margen. El arte es un lenguaje común entre cada ser humano en el mundo. Todos hablamos y entendemos arte.