La atractiva apuesta de Harry Styles en solitario

Harry Styles ya debutó su primer disco como solista y tanto sus seguidores como sus detractores han quedado bastante sorprendidos. Y es que su primer single Sign of the Times fue el punto de partida que dejó súper en claro de que lo de Harry va muy en serio.

Quizás viniendo de una banda como One Direction, donde cada canción parecía ser creada con el solo fin de ser un hit, el trabajo de Styles nos deja perplejos al ser no solo de una calidad musical superior a lo que venía haciendo, si no que un disco mucho más íntimo y bien construido musicalmente, dejando de lado toda la pomposidad de su boyband y dando paso con ello a la sutileza en sus canciones.

Gran parte del crédito de este LP homónimo se lo debe a sus productores, uno de ellos Jeff Bhasker, quien ha sido un gran colaborador de Kanye West, así como creador de exitosos singles como Rund This Town de Jay-Z, All of the Lights del mismo West y el no menos conocido de We Are Young, de Fun. De todas maneras no podemos desmerecer el hecho de que el propio cantante colaboró en la creación de todas sus letras.

Baladas pop que se entremezclan con canciones de un tono mas alegre y rockero es la variedad que podemos encontrar en este primer trabajo. Harry no está recorriendo el camino que antes caminaron artistas como Justin Timberlake, o su mismo ex compañero Niall Horan, para meterse en un mercado de ex artistas pop ahora mucho más maduros. No se apoderó del R&B ni el folk, Harry quiere ser un rockstar y varios de sus temas se la juegan con todo para mostrar que tiene la habilidad y el talento.

Lo vocal es lo mejor de su debut, y se nota. Ahora tiene el espacio para lucirse con relajo sin tener que luchar con otras cuatro personas por destacar en un grupo. De trovador a rockero, así es como se mueve con soltura en un álbum que muestra lo mejor de sí mismo.